El cementerio de Barakaldo, en el barrio de San Vicente, tiene más de dos siglos de antigüedad, pero el Ayuntamiento quiere mantenerlo lo más moderno posible. En la primera mitad de 2010 el Consistorio ya llevó a cabo una remodelación de las instalaciones con una inversión de 415.507 euros, y en primavera de este año se introdujeron varias mejoras para agilizar la excavación de fosas aprovechando que se sacaba a concurso público la gestión del servicio. Ahora la institución local reformará la plaza central y sustituir casi por completo el horno crematorio. «Con estas actuaciones pretendemos que las personas que acudan al camposanto estén en las mejores condiciones posibles», animó el alcalde, Tontxu Rodríguez.
La renovación de la plaza central, con 1.500 metros cuadrados entre las oficinas y el ascensor que conduce a la zona baja, durará dos meses y consistirá en un cambio de la pavimentación por otra de hormigón armado. Se acondicionará una gran jardinera con riego automático, se reformará un muro de contención para ampliar los accesos, y se reforzará la iluminación con nuevas farolas.
Más cremaciones
La actuación se completará con un cambio del horno crematorio que ya ha sido adjudicado por 31.080 euros. «La demanda de cremación de los restos crece progresivamente en los últimos años frente a la inhumación de los restos», destacó el concejal de Infraestructuras, Alfonso García. Se cambiarán dos tramos completos del reactor y otros dos de la chimenea. Estas obras durarán un mes.
En una bodega de reciclaje, todo parece normal: unos obreros hurgan entre contenedores para rescatar tornillos, varillas y bolas de hierro, que luego organizan para su procesamiento.
Así, a primera vista, es difícil darse cuenta de que los trozos alguna vez fueron prótesis de caderas, rodillas artificiales e implantes metálicos de todo tipo, rescatados de entre las cenizas de los crematorios.
El concejal de Salud reconoce que la decisión ha sido posterior a las denuncias vecinales pero insiste en que la Junta de Andalucía dio su autorización a la obra
Rectificar es de sabios y, con la que ha llovido en torno al futuro crematorio que se está construyendo en los aledaños del cementerio de San José, en la capital, la decisión estaba prácticamente cantada. El Ayuntamiento de Almería ha anunciado a IDEAL que las chimeneas que emanarán los gases propios de la incineración de cadáveres incluirán los correspondientes filtros que minimicen el efecto contaminante, aunque el concejal de Salud y Consumo, Carlos Sánchez, ha reconocido que el proyecto inicial no los recogía.
En diez años todo ha cambiado, también la manera de concebir la muerte. Los vizcainos prefieren que se les queme a ser enterrados. Con la inauguración del nuevo tanatorio crematorio de Dima, casi el 80% del territorio dispone de instalaciones necesarias para la cremación
Bilbao. Los vizcainos son prácticos. Prefieren incinerar el cadáver y evitan el cuerpo presente en la iglesia. "Bastante mal trago se pasa para tener que estar una hora con el cadáver dentro de féretro".
Un pabellón de 300 metros cuadrados entre los municipios de Dima e Igorre alberga el nuevo horno
Bizkaia contará en breve con un nuevo tanatorio-crematorio en la localidad vizcaina de Dima que dará servicio, principalmente, a los vecinos de la comarca de Arratia, con más de diez mil habitantes. El horno comenzará su actividad previsiblemente la segunda quincena de este mes tras llevar a cabo algunos ajustes y controles. De hecho, hace un par de semanas los técnicos del Departamento de Industria del Gobierno vasco realizaron una visita a las instalaciones para verificar que cumple con las medidas correctoras que marca la ley y que todo está listo para su puesta en funcionamiento. El nuevo tanatorio ocupa un pabellón de 300 metros cuadrados ubicado en la zona del polígonos industrial entre Igorre y Dima.